Mensaje del Presidente de MUA

Ayer por la tarde aparecieron en mi móvil varios avisos de twitter que decían: “UDS DEFIENDEN TEORÍA DE Q LAS VACUNAS PRODUCEN AUTISMO??” WTF!?”, “Por favor a esta gente de @mautismo Report y block”, “Por favor, J.R Alonso, reporta y bloquea cuenta defensores teoría #Antivacunas y del Wakeflield (flipo)”. Estos twitts fueron realizados desde la cuenta @paula_canarias (Paula Nogales R.), supongo que tras ver algunos twitts antiguos que en su momento posteé personalmente en la cuenta de @mautismo, en los que hacía alusión al Dr. Wakefield.

En primer lugar, tengo que decir que es la primera vez que me encuentro con algo así. Han sido casi dos años tirando del carro de MUA para conseguir ayudar a niños con autismo, y de repente veo este ataque pidiendo que se nos bloquee la cuenta de Twitter, por lo que, me he visto en la obligación (y estas cosas no me gustan nada), de escribir unas líneas aclaratorias. Esta será la primera y última vez que hable de autismo y vacunas en esta página.

El objetivo de MUA es ayudar a niños con autismo mediante la música. Lo hacemos tras la experiencia personal con un hijo con autismo al que la música le ha ayudado mucho. En ningún momento es MUA una institución que pueda calificarse de “antivacunas”, pues simplemente no hablamos de ello. Sólo nos preocupan los niños y todo lo hacemos por ellos. Creo que puedo afirmar, sin ánimo de equivocarme, que somos la única institución que no recibe ningún tipo de subvención, que ayuda a niños con autismo de familias sin recursos económicos ofreciendo terapia gratis. Y eso lo conseguimos tras muchas, muchísimas horas que le robamos a nuestro tiempo personal (sobre todo al sueño). Eventos, conciertos, proyectos, etc que nos reportan los ingresos necesarios para poder pagar las terapias de esos niños que tanto lo necesitan. Sólo hace falta ver la memoria de actividades de 2014 (y el vídeo resumen de 2014 en nuestro canal de Youtube) para saber de qué estamos hablando (y este 2015 será similar).

MUA nació tras la experiencia personal con mi hijo Diego, que tiene verdadera pasión por la música. Decidí hacer un vídeo para contar su historia, la historia de un niño que llevaba un desarrollo normal, y que tras una vacuna, cambió radicalmente. Contar su historia sin mencionar a la vacuna no habría sido correcto, pues lo cambió todo. Luego la música le hizo recuperar muchas cosas que había perdido.

Ese vídeo ha hecho que mucha, muchísima gente pregunte: Facebook, correos, twitter… Quizás haya cometido el error de contestar personalmente a algo en la cuenta de Twitter de MUA. Pido mis disculpas. Sólo traté de ser correcto y contestar a alguien que preguntaba. Nada más. Son tantas las cosas que uno hace a lo largo del día, y tan poco el tiempo, que las prisas hacen que pasen esas cosas.

MUA seguirá, como ha hecho hasta ahora, con el firme objetivo de ayudar con la música a niños que lo necesitan. No hemos participado ni participaremos jamás en ningún foro “anti-vacunas”. Me gustaría dejar esto muy claro.

Por otra parte, también me gustaría dejar clara mi postura como padre. Para entenderla hay que conocer bien la historia de Diego. A los pocos días de ser vacunado, a los 18 meses de edad, fue ingresado en la UCI por múltiples convulsiones (más de 20 al día, todas con cianosis, pérdida de consciencia y dificultad para respirar). Nunca olvidaré las caras de los médicos que le atendieron. Podía verse el pánico en sus rostros; todos pensábamos que Diego nos dejaba. Afortunadamente fue fuerte y resistió. Pero salió cambiado, medicado con unos anticonvulsivos que no funcionaban (Depakine, Keppra), y comenzó una regresión lenta pero firme: perdió el lenguaje poco a poco, dejó de jugar con otros niños, se volvió torpe en sus movimientos y perdió mucha psicomotricidad fina y gruesa.

Nos llamó la atención (a mi mujer y a mí) su estómago abultado como un balón de fútbol y sus continuas heces descompuestas. Los médicos se limitaban a decir que eran gases… Investigando por nuestra cuenta nos dimos cuenta de que había otras posibles causas y dimos con el informe Wakefield (que SI hemos leído no como muchos otros que ni siquiera han leído una palabra). Tratamos su intestino con dieta específica y complementos alimenticios y… ¡sus convulsiones desaparecieron! Incluso nos atrevimos (por nuestra cuenta y riesgo) a quitarle los anticonvulsivos y… ¡no volvieron nunca más las convulsiones! También conseguimos que su estómago dejara de estar hinchado como un balón de fútbol (algo que era realmente exagerado). ¡¡¡Diego era claramente un niño “Wakefield”!!!

¿Qué queréis que piense después de todo lo vivido? ¿Que a mi hijo esa vacuna no le hizo nada? De todas formas: ¿qué más da si las vacunas provocan autismo o no? Está demostrado que matan (datos oficiales) a un pequeñísimo porcentaje de la población. Está demostrado que provocan convulsiones e inflamación cerebral a un pequeñísimo porcentaje de la población. ¿Por qué hay tanto miedo a incluir al autismo en la lista de “daños colaterales a un pequeñísimo porcentaje de la población”? Cuando vacunas asumes un riesgo, igual que lo asumes cuando subes a un coche, a un avión o cuando paseas por la calle.

Una cosa está clara: si te “toca” te cambia la vida a ti y a toda tu familia, y lo mejor que puedes hacer es afrontarlo desde un punto de vista constructivo, como hemos hecho nosotros fundando MUA.

 

Jordi Ardit

Padre de un niño con autismo y co-fundador de MUA.