El mundo de los sonidos

Actualmente existen abundantes pruebas de que todas las células del cuerpo (cuyo número se sitúa entre 60 y 100 billones) escuchan y responden a todos los sonidos que percibimos (lo hacen incluso las del feto que todavía está dentro del útero materno). Los sonidos armoniosos y coherentes hacen que te sientas sano y vivo. Por eso, la música ha desempeñado un papel tan importante a lo largo de la historia en todas las culturas del mundo, cada una de las cuales ha desarrollado su tipo de música particular en función de las necesidades específicas planteadas por las distintas condiciones geográficas y climáticas de su región.

Pero la música no es sólo una necesidad básica desde el punto de vista cultural; también es una necesidad fisiológica. En el ámbito de la salud, se ha comprobado que la música reduce el tiempo de recuperación postoperatoria y refuerza la capacidad del paciente para luchar contra las infecciones; los pacientes, además, necesitan menos analgésicos, tranquilizantes y somníferos cuando escuchan sus melodías favoritas. Un gran número de hospitales estadounidenses ya están utilizando música con fines terapéuticos.

Fuente. “Es hora de vivir”. Andreas Moritz.